Cuarenta y cinco grados el cielo arderá…
Bestias feroces de hambre ríos tragar…
En jaula de oro los ojos le sacará…
Dos azotes como nunca se vio nada igual…
¿Te dicen algo los versos que acabas de leer? Probablemente no, pues son extractos de las profecías que forman parte del enigmático legado de uno de los adivinos más icónicos de la historia: Michel de Nôtre-Dame, más conocido como Nostradamus.
¿Tenía Nostradamus el poder de ver el futuro o sus predicciones cumplidas son meras coincidencias? En este artículo vamos a analizar qué hay de cierto en sus profecías.
Vida y obra de Nostradamus
Nostradamus nació en Francia el 14 de diciembre de 1503, con el nombre original de Michel de Notre-Dame. Con la publicación de su primer almanaque en 1550 lo latinizó a la versión Nostradamus con la que le conocemos actualmente.
El emblemático adivino se formó inicialmente en disciplinas mucho menos esotéricas. Aunque comenzó estudiando medicina, en sus años de universidad sus compañeros ya le conocían por su afición a la astrología. Tuvo que interrumpir sus estudios en la universidad de Aviñón, que se clausuró a causa de un brote de peste bubónica, y trabajó durante un tiempo como boticario preparando diversos remedios.
Finalmente pudo matricularse en la universidad de Montpelier, donde esperaba licenciarse en medicina, pero le expulsaron al descubrir que ejercía como boticario, una profesión al parecer no cualificada para un futuro médico.
Es un tema bastante debatido por los eruditos si Nostradamus finalmente llegó o no a terminar sus estudios de medicina. No hay ningún registro que lo demuestre, pero sí se sabe que se desempeñó como médico gran parte de su vida, y en algunos de sus libros él mismo se definió como doctor en medicina. Por otro lado en la época no era tan inusual el fenómeno de los falsos doctores, que ejercían la medicina sin tener ningún título oficial, bien porque no habían tenido la ocasión de terminar la carrera o bien porque se habían formado de modo autodidacta.
Hasta que ya tenía casi cincuenta años, Nostradamus tuvo una vida bastante alejada del legado que le dejó a la posteridad. Ejerció como médico, interesándose por combatir las epidemias de peste bubónica que azotaban su época, e inventó una píldora llamada “pastilla de rosas” como antídoto para la peste.
Se casó dos veces. La primera vez enviudó y perdió a sus dos hijos a causa de una de estas plagas de peste. En 1547 se casó por segunda vez con una viuda rica y se instaló en la ciudad de Salón-de-Provence. Aunque seguía ejerciendo como médico comenzó a interesarse cada vez más por la magia y las ciencias ocultas.

Los famosos «almanaques»: el inicio de la leyenda de Nostradamus
Como sabemos, a Nostradamus ya le interesaba la astrología desde muy joven, y según se cuenta se pasaba las noches estudiando la posición de los astros y los planetas para predecir eventos futuros. También entendía bastante de remedios naturales y preparación de ungüentos, que en aquella época no solo servían para curar enfermedades sino también para temas como protegerse del mal de ojo o de los espíritus.
Los almanaques que luego le harían famoso surgieron de esta convergencia entre la superstición y la ciencia. El primero lo publicó en 1550, firmándolo bajo el nombre con el que pasaría a la posteridad: Michel de Nostradamus.
Se trataba de un almanaque anual que mezclaba previsiones meteorológicas con consejos sobre las cosechas, datos de astrología como eclipses y fases de la luna, y recetas a base de plantas. Este tipo de almanaques ya eran bastante populares en la época, sobre todo entre agricultores, aunque en la práctica los consultaba gente de cualquier estatus social y profesión.
Así que cuando Nostradamus empezó a publicar sus propios almanaques estaba entrando en un mercado ya conocido, pero destacó por la combinación de sus conocimientos de medicina, de astrología y de adivinación y sobre todo por el estilo enigmático y oscuro de sus predicciones.
Sus almanaques se volvieron extremadamente populares y le hicieron ganar fama rápidamente como profeta y adivino.

Las Centurias o libro de profecías de Nostradamus
Solo 5 años después, en 1555, publicó su obra más famosa: Las Profecías. Las profecías no estaban asociadas a ningún año en concreto, sino que supuestamente predecían los eventos que iban a suceder desde la época de Nostradamus hasta el 3797.
Las Profecías están escritas en cuartetas, o lo que es lo mismo, versos agrupados de cuatro en cuatro. Las cuartetas están recogidas a su vez en «Centurias», que como su nombre indica son capítulos de cien cuartetas cada uno.
Nostradamus escribió en total diez centurias en diferentes publicaciones. En la primera edición de 1555 solamente estaban las tres primeras Centurias y parte de la cuarta. Las demás fueron publicándose en ediciones sucesivas.
Teóricamente cada centuria consta de cien cuartetas, por lo que una centuria completa tendría 400 versos en total. En la práctica no todas las centurias contienen exactamente 100 cuartetas por centuria. Aunque las diez centurias de las profecías deberían ser en total 1000 cuartetas en realidad faltan 58, pues Nostradamus solo llegó a escribir 942.
Por lo general, cada cuarteta de cuatro versos se corresponde a una profecía individual.
El lenguaje de las Profecías era misterioso, erudito, oscuro, lleno de metáforas, referencias cultas y palabras en latín, griego, hebreo y provenzal. Este estilo enigmático y ambiguo hace las predicciones muy difíciles de interpretar. Pero esto es precisamente lo que creó el aura de sabiduría y misterio que les dio la fama.

¿Era Nostradamus un «vendehumos» o creía en sus profecías?
Un tema bastante controvertido es si Nostradamus creía que sus profecías eran auténticas, y si tenía realmente el poder de ver el futuro, o solo quería ganar fama y fortuna con los almanaques y las centurias.
En parte sus predicciones se basaban en la astrología, que en aquella época eran una práctica bastante común y respetada. En algunas de sus cuartetas aparecen alusiones a Mercurio, Saturno o Marte, aludiendo a que ciertos eventos se producirán cuando los planetas estén alineados de determinada manera.
Dichos eventos futuros estaban inspirados en profecías bíblicas, en textos clásicos y en otras fuentes de la época como el Mirabilis libri, un libro publicado en 1522, escrito en latín y traducido como el “libro maravilloso que muestra profecías, revelaciones y cosas sorprendentes, presentes, pasadas y futuras”.
Los métodos de adivinación de Nostradamus
El principal método que seguía Nostradamus para asociar una predicción a un momento concreto del futuro era observar las configuraciones planetarias que hubo en el pasado durante un determinado evento. A partir de ahí asumía que cuando los astros volviesen a estar alineados de la misma forma se produciría un hecho similar como una batalla, una epidemia o una gran hambruna.
También recurría a métodos más místicos para llegar al trance en que podía acceder a una visión del futuro. Según él mismo cuenta en su correspondencia y en el prefacio de su obra, antes de escribir las cuartetas necesitaba entrar en un estado meditativo vaciando su mente de todas preocupaciones. La sensación que describía de sentirse conectado con las estrellas, experimentando una inspiración divina, es similar a lo que los griegos llamaban el «furor poético». También en los primeros versos de la primera Centuria menciona las artes adivinatorias del oráculo de Delfos, pero sin dejar claro que fuesen las mismas que él empleaba.
Según esto, sus centurias eran transcripciones en forma de escritura automática con una sabiduría mística a la que accedía durante un estado de meditación profunda.
Pero algunos estudiosos de su obra opinan que las profecías tenían poco o nada que ver con fuentes divinas y sobrenaturales. Nostradamus les habría dado ese característico estilo críptico y oscuro de forma muy consciente. Así podrían interpretarse de diferentes maneras, evitando que las señalasen como profecías no cumplidas.
Además esta forma tan ambigua de escribir pudo haber sido también una táctica para que no le acusaran de herejía y para preservar su legado, evitando que sus obras acabasen en la lista de libros prohibidos de la Iglesia.

Las primera profecía «cumplida» de Nostradamus
Nostradamus tuvo muchos seguidores, pero también detractores. Afortunadamente gozó de la protección de Catalina de Medici, la reina consorte de Francia. Catalina estaba muy interesada en la adivinación, consultaba los almanaques de Nostradamus y también conocía sus Centurias.
Nostradamus y Catalina de Medici tuvieron ocasión de encontrarse en diferentes ocasiones para que la reina le consultase sobre el destino de la familia real o los horóscopos de sus hijos. El hecho de gozar de la protección de una figura tan influyente como ella contribuyó a afianzar a Nostradamus como un vidente y astrólogo respetado, a pesar de las críticas.
La profecía de Nostradamus sobre la muerte de Enrique II
Una de las profecías más famosas de Nostradamus que supuestamente se cumplió al poco de publicar su libro fue la de la muerte del rey Enrique II, el esposo de Catalina de Medici, en 1559.
La cuarteta que supuestamente profetiza la muerte del rey dice así:
El joven león vencerá al viejo
en el campo bélico en singular duelo.
En jaula de oro los ojos le sacará.
Dos heridas una, luego morirá. Muerte cruel.
Los leones que se enfrentaban se supone que eran el rey Enrique II y el joven conde de Montgomery, capitán de la guardia real. El singular duelo sería un torneo en el que por accidente el conde de Montgomery hirió de muerte al rey.
Enrique II llevaba un casco con decoraciones doradas, que sería la jaula de oro. Durante el torneo la lanza del conde se astilló y entró por la visera del casco del rey, penetrándole en el cerebro a través del ojo, lo cual serían las dos heridas en una. Enrique II murió después de agonizar durante diez días, lo que vendría a ser la muerte cruel de la profecía.

Las profecías «cumplidas» más icónicas de Nostradamus
Después de extenderse la noticia de que la profecía de Nostradamus sobre la muerte del rey se había cumplido, su fama traspasó las fronteras de Francia y las centurias comenzaron a traducirse y leerse en muchos otros idiomas.
A lo largo de los tiempos, aún mucho después de su muerte, supuestamente se han cumplido gran cantidad de profecías de Nostradamus en relación con diversos hechos históricos. Algunas de las más famosas son las de los siguientes apartados.
La profecía de Nostradamus sobre Napoleón Bonaparte
Se han señalado varias cuartetas que predijeron la existencia de Napoleón Bonaparte. La más conocida de todas ellas dice así:
Un emperador nacerá cerca de Italia.
Costará muy caro al imperio.
Dirán con qué gente se alió que les parecerá
menos príncipe que carnicero.
Napoleón nació en Córcega, que está geográficamente cerca de Italia, las guerras napoleónicas tuvieron literalmente un alto costo para el imperio francés y Napoleón fue conocido por sus alianzas y conflictos con diversas naciones europeas. El hecho de que parezca menos príncipe que carnicero denota una figura que no parece percibirse como alguien validado para gobernar y que despierta pocas simpatías.
La profecía de Nostradamus sobre la bomba atómica en 1945
La siguiente cuarteta, según algunos estudiosos de las profecías de Nostradamus, podría estar asociada con los bombardeos atómicos de Hiroshima y Nagasaki en 1945.
Cerca de las puertas y dentro de dos ciudades
habrá dos azotes como nunca vio nada igual
Hambre, dentro de la peste, por el hierro fuera arrojados.
Pedir socorro al gran Dios inmortal.
Al final de la segunda Guerra Mundial, Estados Unidos realizó dos ataques nucleares sobre las dos ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki. El 6 de agosto de mil novecientos cuarenta y cinco cayó sobre la ciudad de Hiroshima la bomba atómica de uranio llamada Little Boy. Tres días después, el nueve de agosto, la bomba atómica de plutonio llamada Fat Man cayó sobre Nagasaki.
Según la interpretación de la profecía, los dos azotes que menciona la cuarteta serían las dos bombas que cayeron en Hiroshima y Nagasaki. El hierro que arrojó estos azotes sería el avión que lanzó las bombas.

La profecía de Nostradamus sobre Hitler y el nazismo
Otra profecía famosa es la que según algunos predice los horrores del nazismo, mencionando el nombre de Hitler de forma casi literal:
Bestias feroces de hambre ríos tragar,
La mayor parte del campo contra Hister estará,
En la jaula de hierro el grande hará llevar,
Cuando nada el hijo del Germano observará.
En este caso la jaula de hierro serían los trenes que transportaban judíos a los campos de concentración y el hijo del Germano que nada observará se referiría a la aceptación pasiva del nazismo por parte del pueblo alemán. La frase que dice que la mayor parte del campo estará contra Hister es más que evidente.
Sin embargo según otras teorías parece ser que el nombre Hister no tiene nada que ver con Hitler, ya que este era el nombre latino del río Danubio. Por lo tanto la interpretación sobre el nacismo sería incorrecta, pero queda abierta la posibilidad de que sea una profecía sobre algo que todavía está por pasar en algún lugar cercano al Danubio.

La cuarteta sobre la tragedia de los Andes
Otra cuarteta quizás no tan famosa, que en principio se referiría a un periodo de gran hambruna, ha sido interpretada en conexión con la tragedia de los Andes del vuelo 571 en la que se basa la película “La sociedad de la nieve”. La cuarteta dice así:
La voz oída del insólito pájaro
sobre el cañón del respiral suelo.
Tan alto se elevará del grano la tarifa
que el hombre del hombre será antropófago.
El primer verso podría interpretarse como una referencia a un avión, que en la época de Nostradamus podría haberse considerado un “pájaro insólito”. La mención al cañón algunos la ven como una descripción de las montañas andinas, pero esto es una interpretación muy libre. Los dos últimos versos dicen literalmente que el precio del grano será tan alto que los hombres tendrán que recurrir a comerse unos a otros. Según otra interpretación muy libre se relacionan con los supervivientes del accidente que debido a la falta de alimento tuvieron que recurrir a alimentarse de los cadáveres de sus compañeros durante los 72 días que estuvieron abandonados a su suerte en las montañas.

La profecía de Nostradamus sobre los atentados del 11-S
La siguiente es otra de las cuartetas que se han hecho más famosas en los últimos años, a raíz de los atentados de Nueva York en 2001.
Cuarenta y cinco grados el cielo arderá
Fuego acercándose a la gran ciudad nueva
Al instante la gran llama esparcida saltará,
Cuando se quiera de Normandos hacer prueba.
Otras profecías de Nostradamus no cumplidas (aún)
La mayoría de las profecías de Nostradamus no hablan de fechas específicas, aunque sí mencionan ciertos movimientos planetarios que las podrían situar en un momento concreto. Excepcionalmente unas pocas cuartetas sí aluden a años concretos como el 1607, el 1609 o 1999. Sin embargo, ninguna de ellas se ha cumplido en el momento exacto que se menciona.
La más conocida es la que habla del año 1999:
El año de mil novecientos noventa y nueve, siete meses.
Del cielo vendrá un gran Rey del terror.
Resucitará el gran Rey de Algolmois,
Antes después de Marte reinará por dicha.
En el mes siete, es decir, julio de 1999, no se produjo ningún acontecimiento inquietante como el que predice la cuarteta de Nostradamus.
La profecía de la supernova que aún está por venir
Además de profecías que ya se consideran cumplidas o que no se han cumplido en el momento en que deberían, también hay otras que todavía están por cumplirse. Un ejemplo es el siguiente:
La gran estrella durante siete días arderá, nublado hará dos soles aparecer. El gran mastín todas las noches aullará cuando el gran pontífice cambie de terreno.
Algunos asocian esta enigmática cuarteta a un evento astronómico como una gran supernova que aún está por venir.

La controversia en las profecías de Nostradamus
Como ya hemos visto, algo que tienen en común todas las cuartetas es su naturaleza ambigua y simbólica. Es prácticamente imposible encontrar en ellas una visión clara del futuro antes de que se produzcan los supuestos hechos profetizados. Las profecías siempre suelen ajustarse para interpretar hechos que ya han ocurrido.
Esto ha generado y sigue generando muchos debates y controversias.
La ambigüedad de las centurias combinada con la propia naturaleza de la historia, en la que se repiten desastres naturales, periodos de hambrunas, guerras y otros conflictos también ha dado lugar a interpretaciones múltiples de las mismas cuartetas, asociándolas con sucesos diferentes en distintas épocas.
Por ejemplo, la cuarteta que menciona ‘Cuarenta y cinco grados el cielo arderá’ ha sido relacionada con sucesos tan diversos como el incendio de la Biblioteca de Alejandría en la antigüedad, el Gran Incendio de Londres en 1666 y, más recientemente, los ataques del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York.
Como suele ser habitual en las profecías de Nostradamus, ninguna de ellas coincide al 100 por cien con ninguno de estos sucesos, y todas las conexiones se han encontrado a posteriori, después de que hubiesen pasado los eventos en cuestión.
La verdadera naturaleza de las profecías de Nostradamus sigue siendo objeto de debate. Algunos creen que tenía la capacidad de ver el futuro de manera precisa, mientras que otros argumentan que sus cuartetas eran deliberadamente ambiguas y que él mismo las diseñó de esa manera para evitar persecuciones religiosas y mantener su legado.
Por otro lado, los sucesos sobre los que tratan las profecías suelen ser cíclicos y relativamente comunes en la historia, como desastres naturales, guerras, periodos de hambrunas o fenómenos astrológicos. Cuando se han escrito 1000 profecías sobre este tipo de eventos, por estadística al menos una de ellas debería cumplirse. Tomando como referencia una probabilidad estimada de un 10% de que ocurra un evento significativo en un año, le pedí a Chatgpt que calculase la probabilidad de que no se cumpliese ninguna de las mil profecías. Según él, el resultado es extremadamente bajo, prácticamente cero. Chatgpt también calculó la probabilidad de que se cumpliese al menos una de las mil profecías y esta fue su conclusión: Bajo el supuesto de que la probabilidad de que ocurra un evento significativo (como una guerra o un desastre natural) en un año es del 10 %, la probabilidad de que al menos una de 1000 profecías se cumpla es prácticamente del 100 %. Esto significa que, con una tasa de ocurrencia de eventos tan alta y un número tan grande de profecías, es casi seguro que al menos una coincidirá con algún evento.
En última instancia, las profecías de Nostradamus siguen siendo un enigma y una fuente de especulación. Cada generación ha intentado relacionar sus cuartetas con los eventos de su tiempo, lo que ha contribuido a su persistente misterio y fama a lo largo de la historia.
¿Qué opinas tú? ¿Piensas que Nostradamus también se dio cuenta de que ciertos eventos significativos se repiten de forma cíclica y se aprovechó de esto para escribir sus profecías? ¿O crees que realmente tenía el don de ver el futuro? ¡Cuéntamelo en los comentarios!