LAS RECONSTRUCCIONES MÁS ICÓNICAS DEL ROSTRO DE TUTANKAMÓN

¿Cómo era el faraón Tutankamón? Hoy en día conocemos su momia, pero no su rostro original. Desde el descubrimiento en 1922 de la tumba KV62 se han realizado numerosas aproximaciones para determinar su aspecto con ayuda de las nuevas tecnologías.

A medida que van apareciendo nuevos avances tecnológicos, se han ido realizando diversas reconstrucciones del rostro del faraón Tutankamón, algunas más afortunadas que otras, buscando una aproximación de su apariencia real. Hay ciertas características comunes de Tutankamón que se repiten en todas las reconstrucciones, como la mandíbula retraída, la sobremordida o la particular forma de su cabeza, que pueden deducirse de su cráneo momificado.

Reconstrucción del rostro de Tutankamón de 2005

En esta investigación dirigida por el dr. Zahi Hawass cuando era secretario general del Consejo Supremo de Antigüedades Egipcias, se les encargó a tres equipos de artistas forenses y científicos de Francia, EE. UU. y Egipto crear un modelo del faraón basado en miles de fotos de alta resolución y tomografías computerizadas tomadas de su momia.

Cada uno de los tres equipos creó un modelo independiente del faraón, y los resultados fueron muy interesantes. Los grupos francés y estadounidense trabajaron desde un modelo de cráneo de plástico y el grupo egipcio directamente desde las tomografías. Los tres modelos guardaban bastante parecido entre ellos, y a su vez la forma del cráneo era muy similar al de la famosa representación del faraón-niño emergiendo de una flor de loto: la conocida como la cabeza de Nefertum o cabeza de la flor de loto.

La reconstrucción del equipo de Francia

La versión este grupo muestra una imagen de silicona que es la más realista de las tres. Además de la forma del cráneo tan característica, reproduce el mentón retraído y el labio superior prominente característicos del faraón. Además, le dan un toque de realismo con los ojos perfilados con el característico lápiz khol.

La reconstrucción del grupo de EE. UU.

A diferencia de los equipos de Francia y Egipto, que sí sabían que estaban reconstruyendo el rostro de Tutankamón, el grupo estadounidense trabajó a ciegas, ya que no sabían a quién pertenecían las tomografías y el modelo de cráneo. Sin embargo los resultados del molde de escayola que presentaron fueron muy parecidos al modelo de los francesess, con el característico mentón retraído y una forma similar de la nariz y del cráneo.

La reconstrucción del grupo de Egipto

El resultado del grupo egipcio muestra ligeras diferencias, ya que la nariz es más prominente y el mentón y los labios más firmes, según señaló el propio dr. Hawass en su día. Sin embargo coinciden los detalles básicos como la forma del cráneo y de la cara, así como el tamaño y la ubicación de los ojos.

De estos tres modelos presentados por el Consejo de Antigüedades Egipcias en colaboración con el National Geographic, el más conocido es el modelo francés, una imagen bastante icónica de cómo podría haber sido el verdadero rostro de Tutankamón. Sin embargo el propio Zahi Hawass afirma que es imposible crear una reconstrucción fiable al 100%, y que todas deben tomarse como modelos aproximativos pero no reproducciones fieles.

Reconstrucción del rostro de Tutankamón de 2014

Esta reproducción corrió a cargo de la BBC y se presentó en un documental titulado Tutankhamun: The Truth Uncovered (Tutankamón: la verdad revelada). En este documental se realizó una «autopsia virtual» de la momia del faraón, con análisis genéticos, tomografías y más de 2.000 escaneos digitales, con lo que también se revelaron otras investigaciones genéticas sobre los trastornos y enfermedades que padecía Tutankamón.

Con todo esto, gracias a un programa informático que realizó imágenes 3D de alta tecnología, esta nueva investigación aportó una reconstrucción del rostro del faraón que reproducía sus rasgos más característicos: la sobremordida, el mentón retraído, la forma ovalada del cráneo, etc. pero de una manera un tanto «extraña». De hecho es como si fuese una caricatura de la versión francesa de 2005. En realidad esta reproducción de su rostro forma no es un busto sino que forma parte de una reproducción digital de cuerpo entero que también es bastante polémica.

Esta investigación no ha sido aceptada como definitiva por haber sido multidisciplinar y realizada con múltiples recursos. De hecho algunos que han criticado esta interpretación del faraón egipcio se han preguntado si de verdad los investigadores creían que su aspecto era este o si la BBC exageró un poco los rasgos para que su documental ganase notoriedad.

Reconstrucción del rostro de Tutankamón de 2023

Recientemente se ha realizado una nueva reconstrucción que vuelve a ser más amable con los rasgos más prominentes del faraón. Ha corrido a cargo del Italian Journal of Anatomy and embryology contando con la colaboración de varios expertos en diversas disciplinas. En esta ocasión se trata de una reconstrucción digital en 3D basada en medidas ya publicadas. El equipo no tuvo acceso al cráneo momificado, sino que se basó en un modelo digital. El experto en gráficos Cicero Moraes ha sido el encargado en darle vida a esta aproximación de Tutankamón.

¿Entonces, cuál es la verdadera cara de Tutankamón?

Lamentablemente parece que la respuesta a esa pregunta nunca la vamos a tener, o al menos no de momento. Los expertos afirman que con la tecnología de hoy en día es imposible hacer una reconstrucción completamente fiable a partir de un cuerpo momificado, porque se ha perdido mucha información. Prueba de ello es que de todas las reconstrucciones que se han hecho de Tutankamón, no han salido dos iguales, aunque algunas de ellas sí que se parecen.

Además, aquí solo hemos visto tres reconstrucciones de las más conocidas, pero se han realizado más, desde la de la artista forense Betty Pat Gatliff en 1983, hasta la del equipo de investigadores de Western University de Canadá en 2022.

Yo me quedo con esta de Midjourney que es la que he usado en el vídeo #18 La maldición de Tutankamón y está realizada de forma totalmente random, sin tener en cuenta ninguna característica ni rasgo real del faraón. Pero la verdad, para ver cosas como la reproducción de 2014, mejor dejarse llevar por la imaginación.

Ya he publicado en el blog de ko-fi lo que opino de la exhibición de la momia de Tutankamón «a pelo» en su tumba en el Valle de los Reyes en Egipto, así que no me voy a repetir, pero la verdad es que entre unas y otras, motivos no le sobran al faraón para despertar su indignación.